Hamilton conducirá el McLaren de Senna en Goodwood.

Lewis Hamilton tendrá el privilegio de conducir el McLaren MP4-4 el próximo domingo en el Festival de Velocidad en Goodwood.

En el evento, en el que se expondrán un gran número de colecciones históricas del deporte del motor, una mezcla de Campeones del pasado y el presente con el público, el campeón del mundo del año 2008 conducirá el coche que más ha dominado en la Fórmula Uno.

La temporada 1988 será siempre recordada por el aplastante dominio del equipo McLaren sobre sus rivales, ganando todas las carreras menos una. Y antes de poner rumbo al Fesival, Hamilton aprovechará los próximos días para "volver a casa, a relajarme y seguir entrenándome para la segunda mitad de la temporada. Creo que tenemos más cosas que esperar en la segunda mitad de la temporada y quiero estar en forma para aprovecharlo".

"Antes de esto, tengo algo de diversión en mi agenda; iré al festival de Goodwood el domingo, a conducir por la colina el McLaren (1988) de Ayrton. Simpre que voy al MTC (Centro de Tecnología de McLaren en Woking), hay dos coches que son los que más me gustan - el primero es en el que tengo puesto el corazón, el McLaren F1, (que le prometió Ron Dennis si Lewis consigue emular a Senna consiguiendo tres campeonatos del mundo) y el segundo es el MP4-4 de Ayrton".

Con la victoria de Gerhard Berger (Ferrari) en Italia, la única que no gano McLaren esa temporada hace 21 años, el McLaren propulsado por Honda permitió a Senna ganar la mitad de los Grandes Premios de la temporada. "¡Incluso hoy en día sigue pareciendo un coche de carreras!", Hamilton añadió. "Hace un mes, me senté en el coche mientras los chicos se estaban preparando para Goodwood, ¡espero que sea un momento muy especial!".
» Fuente: GPUpdate

15 años sin Ayrton Senna. (incluye documental)

Hace unos días recordaba a Ayrton Senna en esta entrada, hoy se cumplen 15 años del trágico fallecimiento del que para muchos fue, es y será siempre el mejor piloto de Fórmula Uno.

Se ha dado a conocer que el próximo mes, comenzara la filmación de un documental largometraje sobre la vida y carrera en la Fórmula Uno de Ayrton Senna Da Silva, según han anunciado los encargados de Working Title Films.

La película, con el respaldo tanto de la familia en Brasil como de Formula One Management, comprenderá el periodo que abarca desde el momento en el que el triple campeón del mundo llegó a la máxima categoría hasta su muerte en Imola diez años más tarde.

Con sede en Londres, Working Title Films dijo que la intención es documentar la vida y el trabajo de Senna, el desarrollo físico y espiritual de los logros en la pista, su búsqueda de la perfección y su status como míto de la F1, alcanzado desde que falleciera a la edad de 34 años.

Con el permiso de la familia Senna, éste será el primer documental sobre el piloto de su época en Lotus, McLaren y Williams como conductor. Formula One Management, por su parte, proporcionará imágenes.

Entre los éxitos de Working Title Films se incluyen títulos como "Un niño grande", "Elizabeth", "Pena de muerte", "Billy Elliot" y "Cuatro bodas y un funeral".
» Fuente: TheF1

Creo que hoy es el día perfecto para dejaros un reportaje que fue emitido en televisión, y donde se explican las causas que llevaron al fatal accidente (aunque algunos no se lo creen).

» Documental: La muerte de Ayrton Senna 1/3

» Documental: La muerte de Ayrton Senna 2/3

» Documental: La muerte de Ayrton Senna 3/3

¿Te acuerdas de...? - Ayrton Senna.

"El segundo es el primero de los perdedores". La frase más recordada del que para muchos fue el mejor piloto de Fórmula Uno de la historia. Un hombre capaz de desafiar a la muerte en cada curva con el único afán de quedar primero. La velocidad hecha hombre.

Transcurría el GP de San Marino de 1994, circuito Dino y Enzo Ferrari en Imola, Italia. La tercera carrera de aquel Campeonato del Mundo representaba para Senna el punto de partida de su cuarto título mundial tras los abandonos en las dos primeras pruebas. Michael Schumacher le aventaja en 20 puntos, y el Williams FW16 ya no arrasaba como en los dos años anteriores.

Hablamos del Gran Premio de Fórmula Uno que cambiaría la historia del deporte de motor de manera radical. Las normas de seguridad, que hasta entonces no eran una excusa, pasarían a ser una inevitable obligación en cada escudería, en cada campeonato. El circuito con más muertes. Un Gran Premio que sigue conservándose aún en la retina de los aficionados.

Un piloto prodigio:
El triple campeón mundial había abandonado McLaren. Los tres campeonatos mundiales a las órdenes de Ron Dennis habían quedado atrás tras una tensa relación. La superioridad que había denotado el motor Honda a finales de los 80's y principios de los 90's ya no era tal. Ayrton Senna se embarcaba en una nueva aventura. Una travesía en el mejor equipo del momento: Williams Renault. Con su llegada había desplazado a su máximo rival en la historia, Alain Prost, relegándole a una más que merecida jubilación. Aquellos famosos enfrentamientos como compañeros de equipo habían dado paso a una época que evocaba la hegemonía de Senna a los mandos de un monoplaza.

Pero aquel Williams no parecía tan veloz. A aquel coche, que había vencido de manera aplastante los dos años anteriores, le habían sustraído su razón de ser; la electrónica. Max Mosley necesitaba abaratar costes, y los nuevos monoplazas carecían ese año de elementos vitales para su velocidad; suspensión activa, control de tracción, cambios automáticos pre-programados, ABS El recorte económico supondría también un espectáculo mayor, pero con menos seguridad en pista.

Benetton había sabido adaptarse rápido a los cambios, y Schumacher lideraba el campeonato. No obstante, la magia de Ayrton había logrado sobreponer estas carencias con la llegada del tercer Gran Premio. Estudiando la telemetría, hablando con los ingenieros, ajustando los cambios al máximo en su monoplaza; Senna había conseguido rebajar en un segundo sus diferencias con el Benetton en las dos anteriores carreras. Ya estaban a la par.

Viernes, sesión libre:
Los ajustes de Senna daban sus frutos. Había conseguido rebajar el chasis del monoplaza al máximo. El aire circulaba a más velocidad en su tren inferior, lo que denotaba mayor agarre en curva, mayor velocidad en recta, mejores prestaciones. La sesión del viernes lo iba a confirmar. Mientras Senna disfrutaba a los mandos de un monoplaza que estaba registrando vuelta rápida tras vuelta rápida, su compatriota Rubens Barrichello se estrellaba de gravedad a los mandos de un Jordan.

Senna regresó a boxes y fue sorteando todas las medidas de seguridad para confirmar que su compañero se encontraba bien. Tuvo contacto con Rubens, se enteró que estaba fuera de peligro, se retiró del lugar; pero la tensión ya se había apoderado de él. Quedaba la carrera, y quizá podría dedicarle la victoria. Pero no quedó ahí. Al día siguiente la tragedia volvería a apoderarse del mítico circuito de Imola. El austriaco Roland Ratzenberger se estrellaba, tras un fallo en su monoplaza, y perdía la vida al chocar mortalmente contra el muro de la curva Gilles Villenueve durante la prueba de calificación.

Senna lo había presenciado por TV desde el paddock. Agachó la cabeza, se retiró a un rincón del box y lloró. Tras secarse las lágrimas, se incorporó para dirigirse a la curva donde había perdido la vida el austríaco, lo que le valió una sanción de la FIA. Una sanción que nunca llegó a pagar.

Va por ti, Roland:
Ayrton había conseguido la pole position con medio segundo de ventaja sobre Schumacher. Partía con la única posibilidad de conseguir la victoria. Senna desayunó aquel día con Gerhard Berger y Niki Lauda, los mismos protagonistas que consideraron más tarde que algo raro ocurría con el piloto; estaba más nervioso que de costumbre.

El triple campeón estaba inquieto. Bajaba de su vehículo y comprobaba todas las configuraciones antes probadas. No era ya el hombre de hielo que acostumbraba. Su mirada perdida en el horizonte al bordo del monoplaza denotaba que su mente no estaba en aquella carrera.

Cuando Senna atravesó la línea de meta que le conducía al inicio de la séptima vuelta a bordo de su Williams FW16, iba primero, iba buscando su cuarto título mundial viajando a una velocidad de 304 km/h. A los 12,8 s de iniciar la séptima vuelta de aquel Premio de San Marino la historia de este deporte cambio de forma absoluta. La curva Tamburello, ahora remodelada por motivos de seguridad, le esperaba con impaciencia. A las 14:17 de aquel domingo primero de mayo de 1994 aquella curva seguía representando el fin y objetivo único que cualquier piloto de Fórmula Uno podía imaginar: la capacidad y el agarre que podía experimentar un monoplaza en una curva a su mayor velocidad.

Tomó la curva a 320 km/h, con el motor a casi 14.000 rpm. Ayrton llevaba 0.675s de ventaja sobre Schumacher cuando ocurrió la tragedia. Las modificaciones que los mecánicos habían realizado sobre el chasis del vehículo, y el enfriamiento de los neumáticos tras la salida de un Safety Car, habían provocado que éste colisionara con el suelo en el instante en el que el campeón volaba sobre Tamburello. El Williams Renault perdió el control mientras Senna volanteaba y frenaba al máximo su vehículo. El fuerte impacto contra el muro provocaría que la rueda delantera derecha saltase y golpease el casco del brasileño.

Las asistencias tardaron 21s en llegar. Los paramédicos, un minuto después. La cabeza de Senna se movería durante dos instantes debido a los impulsos nerviosos. Tras ello su cuerpo se paralizó. Los paramédicos le extrajeron el casco, y el enorme charco de sangre patente en la arena hacía prever lo peor. Cuatro horas más tarde perdía la vida el piloto de Fórmula Uno más talentoso de la historia. Tamburello había presenciado los últimos instantes de vida del piloto más rápido jamás visto.

En el interior del monoplaza, donde Senna solía llevar una pequeña bandera de Brasil en honor de sus victorias, se encontraría más tarde una bandera desgajada de Austria. Una bandera en memoria de Roland Ratzenberger. Ayrton Senna iba a dedicarle la victoria.

Palmarés y récords: Campeón del Mundo (1988, 1990, 1991), Subcampeonato (1989, 1993), récord de victorias en el GP Mónaco (5 consecutivas), récord de 40,1% pole positions en carreras disputadas.

Para muchos, el mejor piloto de la historia.
Fuente: Eurosport

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